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viernes, 3 de marzo de 2017

EL ÉXITO DE LOS FRACASADOS: MATAR A LOS INOCENTES

 





Ayer, el Senado de nuestra República aprobó la idea de legislar acerca del proyecto presentado por el gobierno que da luz verde al homicidio de seres humanos no nacidos que aún permanecen en el vientre de sus madres 

La discusión de este proyecto se ha dado en medio de enormes dificultades reales que enfrenta nuestro país y nosotros, sus habitantes. Desde luego, la gravísima emergencia provocado por gigantescos incendios que queman regiones enteras y cuyos orígenes terroristas son cada vez más evidentes. La inseguridad ciudadana frente a una delincuencia cada vez más audaz y agresiva que no hace sino crecer con el resultado de que se enseñorea del país. Una recesión económica producto de desacertadísimas medidas adoptadas por este gobierno y que amenazan con hacernos perder todo lo que avanzamos en los últimos cuarenta años. Por mencionar sólo algunos ejemplos.
En este escenario de tanto riesgo el gobierno de la señora Bachelet, en vez de enfrentar estas dificultades y tratar de superarlas, hace como si ellas no existieran. Yendo más allá, no vacila en fabricarse problemas a “su pinta” para después mostrar las “soluciones” que les da como el gran justificativo de su gestión. Es lo que sucede con el caso que comentamos. Como si no hubiera nada qué hacer, Bachelet y los partidos que la acompañan estiman que su principal tarea del momento es la de lograr la aprobación de este proyecto que, desde luego, hace tabla rasa de todo lo que se ha predicado en torno a los derechos humanos, pues legaliza el crimen precisamente de seres humanos inocentes e indefensos. Esos derechos dejan entonces de ser universalmente humanos para pasar a ser privilegio de algunos de entre nosotros. 

Mientras el gobierno fracasa en todo lo que es sustantivo e importante para la vida de los chilenos, tiene éxito en una política criminal que apunta a eliminar a nuestros compatriotas más indefensos. Por cierto, muchas veces los embarazos son acompañados por problemas nada de sencillos sobre todo para las madres, pero no hay ninguno de ellos que no sea abordable con medidas de apoyo y de acompañamiento que demuestren a esas madres cómo la sociedad está con ellas y las comprende sin que sea necesario sacrificar ni a la madre ni a su criatura. En este sentido, la realidad del aborto legalizado es siniestra, pues constituye la vía por la cual la sociedad se niega a prestar la ayuda debida a esas madres y, al contrario, las presiona para que consientan en matar a sus hijos antes de nacer.
El gobierno y sus partidos se regocijan con este éxito que han obtenido. De verdad se regocijan con lo que, en realidad, no es para Chile sino un gravísimo fracaso. Sobre todo cuando, al mismo tiempo, el país se cae a pedazos.

Llena de Gracia, el nombre mas bello de María - por Benedicto XVI

 



Llena de Gracia, el nombre mas bello de María.
Benedicto XVI, 2006



Queridos hermanos y hermanas:

Celebramos hoy una de las fiestas de la bienaventurada Virgen más bellas y populares: la Inmaculada Concepción. María no sólo no cometió pecado alguno, sino que quedó preservada incluso de esa común herencia del género humano que es la culpa original, a causa de la misión a la que Dios la había destinado desde siempre: ser la Madre del Redentor. 

Todo esto queda contenido en la verdad de fe de la Inmaculada Concepción. El fundamento bíblico de este dogma se encuentra en las palabras que el Ángel dirigió a la muchacha de Nazaret: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lucas 1, 28). «Llena de gracia», en el original griego «kecharitoméne», es el nombre más bello de María, nombre que le dio el mismo Dios para indicar que desde siempre y para siempre es la amada, la elegida, la escogida para acoger el don más precioso, Jesús, «el amor encarnado de Dios» (encíclica «Deus caritas est», 12). 

Podemos preguntarnos: ¿por qué entre todas las mujeres, Dios ha escogido precisamente a María de Nazaret? La respuesta se esconde en el misterio insondable de la divina voluntad. Sin embargo, hay un motivo que el Evangelio destaca: su humildad. Lo subraya Dante Alighieri en el último canto del «Paraíso»: «Virgen Madre, hija de tu hijo, humilde y alta más que otra criatura, término fijo del consejo eterno» (Paraíso XXXIII, 1-3). La Virgen misma en el «Magnificat», su cántico de alabanza, dice esto: «Engrandece mi alma al Señor… porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava» (Lucas 1, 46.48). Sí, Dios se sintió prendado por la humildad de María, que encontró gracia a sus ojos (Cf. Lucas 1, 30). Se convirtió, de este modo, en la Madre de Dios, imagen y modelo de la Iglesia, elegida entre los pueblos para recibir la bendición del Señor y difundirla entre toda la familia humana. 

Esta «bendición» es el mismo Jesucristo. Él es la fuente de la «gracia», de la que María quedó llena desde el primer instante de su existencia. Acogió con fe a Jesús y con amor lo entregó al mundo. Ésta es también nuestra vocación y nuestra misión, la vocación y la misión de la Iglesia: acoger a Cristo en nuestra vida y entregarlo al mundo «para que el mundo se salve por él» (Juan 3, 17). 

Queridos hermanos y hermanas: la fiesta de la Inmaculada ilumina como un faro el período de Adviento, que es un tiempo de vigilante y confiada espera del Salvador. Mientras salimos al encuentro de Dios, que viene, miremos a María que «brilla como signo de esperanza segura y de consuelo para el pueblo de Dios en camino» («Lumen gentium», 68). Con esta conciencia os invito a uniros a mí cuando, en la tarde, renueve en la plaza de España el tradicional homenaje a esta dulce Madre por la gracia y de la gracia. A ella nos dirigimos ahora con la oración que recuerda el anuncio del ángel. 

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, 
pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. 
A Ti celestial princesa ¡Oh Virgen Sagrada María! 
yo te ofrezco en este día, alma vida y corazón. 
Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. Amén.





¿CUÁNDO MICHELLE FUE MICHELLITA?

 



ESTIMADOS, ME PERMITO COMPARTIR Y RECOMENDAR ESTE VALIOSO ARTÍCULO

PUBLICADO POR Luis Losada Pescador y todo el equipo de CitizenGO



¿CUÁNDO MICHELLE FUE MICHELLITA?

700 abogados contra la Ley del Aborto

Amigo::

Supongo que te enteraste del manifiesto de 700 abogados contra el proyecto de ley del aborto que se debate estos días en el Senado.

Lo publicó El Mercurio el pasado 8 de enero.

Dicen que todos fuimos algún día un óvulo fecundado. Michelle fue Michellita (esto lo digo yo)

Por si te perdiste el manifiesto, lo hemos publicado en la petición:


Pero te resumo lo más destacado:

“No se trata de un proyecto de mera despenalización de un crimen, sino de una incitación a cometerlo, disponiendo, como si fuera poco, la obligación de médicos e instituciones de salud de practicarlo (…) Cada uno de nosotros lo fuimos desde el momento de nuestra concepción, y somos el mismo ser de entonces, con diverso grado de desarrollo. Pretender hacernos creer lo contrario constituye un engaño que la más elemental sensatez nos impide aceptar. Nuestro derecho a la vida comenzó al momento de la concepción y está garantizado desde ese momento”

Sobre el derecho a la vida, es claro:

“Ninguna persona tiene derecho, en circunstancia alguna, para atentar contra la vida de un inocente. Menos todavía la madre de un niño por nacer quien está llamada a ejercer sobre él la posición de garante de su propia existencia, su seguridad y bienestar. El derecho a decidir de la madre está limitado por la vida que crece en su vientre”

Y responde a las tres causales que se están planteando:

Peligro de la madre: “La protección de la vida de la madre no requiere la interrupción del embarazo de la criatura, así lo asegura la inmensa mayoría de los médicos. Incluso la adopción de algunas medidas que puedan poner en peligro la vida del que está por nacer, para salvar la vida de la madre, no constituye propiamente un aborto y están autorizadas por nuestro ordenamiento jurídico”
Enfermedad del bebé: “En caso de que la criatura tenga algún problema que amenace su viabilidad al nacer, el deber de la sociedad consiste en apoyar a esas madres y a sus criaturas para que sus dificultades puedan ser abordadas sin optar por el homicidio de un inocente”
Violación: “Ciertamente ella requiere de un cuidado especial, pero en caso alguno tal situación puede justificar el asesinato de la criatura que es totalmente inocente y que, además en muchos casos, garantizaría la impunidad absoluta del violador”

Por último, el manifiesto recuerda el art. 19.1 de nuestra Constitución, que -como recordarás, Eduardo- dice lo siguiente:

“El derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de la persona. La ley protege la vida del que está por nacer”.

Así que concluye que el proyecto de ley es inconstitucional, atenta contra los tratados internacionales “pero sobre todo es contrario a los deberes mínimos de humanidad que nos impone prestar protección y cuidado a quienes siendo completamente inocentes están más indefensos y desvalidos”.

El tema se debatirá en la Comisión de Constitución del Senado el próximo lunes 16.

Si todavía no escribiste a los senadores, amigo, todavía estás a tiempo:


Si ya firmaste, por favor, REENVIA ESTE CORREO o publica la campaña en tu muro de Facebook

Mil gracias por tu compromiso en defensa de la vida.

Un abrazo,

Luis Losada Pescador y todo el equipo de CitizenGO

PD. Nos quedan unos días para que el proyecto de ley del aborto sea votado en el Senado. ¡Tenemos que frenarlo aquí! Por favor, firma y comparte

CitizenGO es una plataforma de participación ciudadana que trabaja para defender la vida, la familia y las libertades fundamentales en todo el mundo. Para conocer más sobre CitizenGO.

Para contactar con CitizenGO, escríbenos un mensaje en http://www.citizengo.org/es/contacto


Los Santos Inocentes, Hoy

 




Hoy conmemoramos una de las mayores atrocidades que registra la historia: la matanza de todos lo niños menores de dos años ordenada por Herodes para asegurarse que Jesús, el recién nacido, también muriera. Herodes no podía sufrir la presencia de quien sabía era el Mesías pues, a su juicio, podía amenazar el poder de que él disponía. Nos horrorizamos con este hecho, pero tardamos en advertir cómo él puede repetirse en nuestra patria donde fuerzas cuyo poder no es menor se mueven para convencernos de que un acto como el aborto es perfectamente legal o legalizable.

Nadie, en su sano juicio, puede dudar que la criatura que se gesta en el seno materno es desde el momento mismo de su concepción una persona humana a carta cabal. Estar dentro o fuera de ese seno no es sino una circunstancia de lugar que no afecta para nada la identidad esencial de ese ser. Las modernas tecnologías de observación intrauterina se encargan de despejar, por si fuera aún necesario, cualquier duda al respecto. Tampoco puede, entonces, caber ninguna duda de que el acto cuyo fin directo es el de quitar la vida a ese ser, es un acto de matar a una persona inocente e indefensa y que, por ende, no admite otro nombre que el de homicidio. Nada, pues, autoriza para considerar al aborto como algo distinto a lo que en realidad es: un crimen abominable cuya legalización pone en tela de juicio la pervivencia de la misma sociedad. Sobre todo, cuando alrededor del aborto legalizado florece una verdadera industria de matanza cuyos métodos no van para nada a la zaga, en cuanto a crueldad se refiere, a aquellos que emplearon en su momento los esbirros de Herodes. Y no se diga que la condenación del aborto es producto de un prejuicio religioso: el comienzo de la vida de cada uno no depende para nada de las creencias religiosas de cada cual sino de la misma realidad de la vida, y de ella enseña no la religión sino simplemente la biología.

Junto con constituir un atentado a una vida humana, personalmente creo difícil encontrar otro acto, como el aborto, que rebaje más la dignidad de una mujer. Sin embargo, muchas veces una mujer, más que responsable del crimen que se comete en su seno, es otra víctima de él, porque ha sido presionada más allá de sus fuerzas para que lo consienta. Sería una gran injusticia condenarla en esas circunstancias; pero, eso no significa que podamos cambiar la calificación de lo que ha sucedido ni aceptar que carezca de responsables. En este sentido, es frecuente que un embarazo implique un arduo desafío para una mujer: puede haber sido forzada y, aun, violada; puede enfrentar una situación económica precaria; puede sentir la soledad de haber sido abandonada. Pero, afirmemos de inmediato que el embarazo no es cuestión que interese a la sociedad sólo cuando la vida de la criatura corre peligro o cuando ha sido eliminada. El deber de prestar apoyo a la mujer embarazada que lo necesite y en la medida que lo necesite es tanto o más grave y acuciante que el de perseguir el crimen que supone el aborto. Ninguna mujer puede llegar a sentirse desgraciada o desolada por haber quedado esperando un hijo hasta el punto de visualizar como única salida la muerte de éste. Si así sucediera y no recibiera a tiempo el apoyo que necesita, sepamos desde luego que la sangre de ese inocente sacrificado por la desesperación de la madre no caerá sobre ella sino sobre nosotros. La bendición que acompaña a toda maternidad puede convertirse para nosotros en una maldición si por ceguera, por soberbia o por frivolidad despreciamos esa maternidad e interrumpimos o permitimos que se interrumpa violentamente su curso.

Lo cual es especialmente cierto en un país como el nuestro que ha visto descender los nacimientos de una manera muy peligrosa. Hoy, más que nunca, tenemos que cuidar a los recién nacidos y a los recién concebidos porque en ello se va, como nunca antes, el mismo destino de nuestra patria. 

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Artículo originalmente publicado el 28 de diciembre de 2006 en El Mercurio de Santiago, 10 años atrás que recobra toda su actualidad.


8 DE DICIEMBRE DE 1863: EL INCENDIO DE LA IGLESIA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

 




El dogma de la Inmaculada Concepción de María había sido recientemente proclamado en 1854 por el Papa Pío IX. Era una fiesta que, de hecho, se celebraba en la Cristiandad desde muchos siglos antes; pero, con esa proclamación ella se hizo oficial y, como fecha, tomó la de la publicación de la Bula papal que consagró el dogma: 8 de diciembre. Desde el momento mismo de la proclamación, el entusiasmo se apoderó de los fieles católicos. Recordemos que, en Chile, en ese mismo tiempo y con motivo de esta proclamación, el episcopado nacional estableció el Mes de María que comenzaba el 8 de noviembre y terminaba el 8 de diciembre. Desde el inicio, la participación de los fieles fue desbordante. Fue precisamente, en este contexto, que sucedió una de las mayores tragedias que registra la historia de nuestra patria. 

El 8 de diciembre de 1863 una enorme multitud llenaba de bote en bote el templo de la Compañía de Jesús en Santiago, ubicado en la que ahora se llama la calle de La Compañía, o Compañía simplemente, entre las calles Morandé y Bandera. Había más de dos mil personas en el Templo; la mayor parte de ellas mujeres que se habían congregado ahí, a partir de las 18:00 hrs., para participar en la ceremonia de cierre del Mes de María. Había cerca de 2.500 cirios encendidos en todo el templo y, de súbito y por motivos que aún se desconocen, alguno de esos cirios encendió algún cortinaje. El fuego se propagó de manera instantánea por toda la Iglesia, de madera, incendiando los ropajes de la época, sobre todo de las damas. Todo esfuerzo por huir se hizo imposible. Las salidas se convirtieron en verdaderos embudos donde la gente se aplastaba unas a otras. Las puertas sólo se abrían hacia el interior por lo que el efecto del atasco se hizo demoledor.

No más declarado el fuego, las campanas del Templo comenzaron a tocar dando la alarma con el resultado de que a su alrededor se congregaron miles de personas que se convirtieron en testigos horrorizados de la tragedia. No hubo nada que hacer. Alrededor de 1.700 muertos, totalmente calcinados, constituyeron el dantesco resultado del incendio. El gobierno tomó cartas en el asunto y ordenó el rescate de los cadáveres disponiendo su traslado en carretas al Cementerio General donde fueron enterrados, durante cuatro días, en fosas comunes para cavar las cuales fue necesario organizar un grupo de más de doscientas personas. Todo, con el fin de evitar males aún mayores como el surgimiento y propagación de epidemias.

El lugar donde estaba el Templo es ahora el jardín del Edificio donde tradicionalmente funcionó el Congreso Nacional en Santiago. Ahí, se dispuso la instalación de una imagen de la Virgen para perpetua memoria de la tragedia. También se han reinstalado en el mismo lugar las campanas de la antigua Iglesia. Como consecuencia de este devastador incendio, se organizó en Santiago la Primera Compañía de Bomberos.


En torno al pensamiento del padre Osvaldo Lira

 



R.P. Osvaldo Lira ss.cc.

En algunos días más conmemoraremos el vigésimo aniversario del fallecimiento de este benemérito sacerdote. Durante décadas fue una de las principales figuras del pensamiento filosófico y teológico en nuestra patria. Maestro de generaciones, se destacó principalmente en el cultivo y la enseñanza de las doctrinas de Aristóteles y Santo Tomás de Aquino; pero, también, en las de San Agustín y de otros grandes pensadores que, con su magisterio, dieron forma a nuestra cultura. Se destacó asimismo, junto a su entrañable amigo Jaime Eyzaguirre, en el trabajo de rescate y difusión de nuestro acervo hispánico. Por estos motivos, quiero invitarlos muy cordialmente a la actividad de que da cuenta esta invitación.








Participando en el foro sobre las ideas del P. Osvaldo Lira con motivo de cumplirse en los próximos días 20 años de su muerte. En este caso, acerca de su último libro, Los Derechos Humanos, Mito y Realidad. El P. Lira fue un cabal profesor de Filosofía y el meollo de su magisterio estuvo orientado a profundizar y divulgar las principales doctrinas de Aristóteles y Santo Tomás de Aquino. Asimismo, a defender y enseñar todo el acervo cultural propio de la hispanidad.

Esta actividad tuvo lugar en la sede viñamarina de la Universidad Andrés Bello.

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En la fotografía junto a los profesores Gildo Chiesa y Juan Carlos Ossandón




jueves, 2 de marzo de 2017

MÉXICO: CUANDO SE QUISO MATAR A DIOS

 





El intento del Partido Comunista chileno de eliminar a Dios de toda referencia oficial en nuestra Patria tiene antecedentes sobrados a lo largo de la historia universal y a lo ancho de todo el mundo. Nada nuevo bajo el sol. Pero hubo un caso reciente, especialmente significativo, que acaba de ponerse de nuevo en el tapete a propósito de la canonización en Roma, el pasado día domingo, del niño-mártir mejicano José Sánchez del Río, ejecutado el 10 de febrero de 1928. Ello sucedió en México en el marco de la guerra denominada "cristera" o "Cristíada" que tuvo lugar entre 1926 y 1929, especialmente en los estados del este mejicano, encabezados por el de Jalisco. Fue una guerra que estalló como respuesta a los esfuerzos de sucesivos gobiernos mejicanos por desterrar todo rastro del cristianismo en ese país incluyendo por cierto a la Virgen de Guadalupe. Esos esfuerzos culminaron en el gobierno de Plutarco Elías Calles quien simplemente decidió entrar a sangre y fuego. No vaciló en saquear Iglesias, en destruir conventos, en asesinar a sacerdotes y en expropiar todos los bienes eclesiásticos, comenzando por las escuelas. Fue en esas circunstancias que un grupo de cristianos decidió dar la cara y batirse por sus ideales bajo el lema de "Viva Cristo Rey", razón por la que sus adversarios los apodaron los "cristeros", nombre con el que se los conoce hasta hoy.

José Sánchez, a pesar de sus cortos 14 años se enroló junto a sus hermanos. En una batalla se le tomó prisionero y se le intimó a que abjurara de su fe. El muchacho se negó y a cada acto de presión respondía con un fuerte "Viva Cristo Rey y viva a la Virgen de Guadalupe". En definitiva, se le desollaron los pies y se le llevó caminando al lugar de su martirio. Ahí preguntado por su verdugo que mensaje quería enviar a sus padres respondió: "Que viva Cristo Rey y que en el cielo nos veremos" a lo cual aquel respondió propinándole una cuchillada y ultimándolo de un balazo.

La guerra terminó en empate porque, sobre la base de la amenaza que ella significaba, el gobierno decidió entrar en negociaciones con los Obispos mejicanos llegándose a un acuerdo que en definitiva ha culminado con lo que vemos hoy día: un pueblo que, a pesar de todos sus problemas y amenazas, sigue siendo sólidamente cristiano y enteramente aglutinado en el fervor de una creciente devoción a su reina y patrona, Nuestra Señora de Guadalupe.

FIESTA DE SANTA TERESA DE JESÚS DE ÁVILA

 






HOY 15 DE OCTUBRE, FIESTA DE SANTA TERESA DE JESÚS DE ÁVILA

Religiosa carmelita española, nació en Ávila el 28 de marzo de 1515 y falleció en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582. Estaba dotada de una clara inteligencia y de un fuerte carácter. Pero, a la vez, de mucho humor y de gran sensibilidad literaria. Ingresó muy joven al convento de las Carmelitas de su ciudad natal. A poco andar, se convenció de que la Orden requería de una profunda renovación, pero no será hasta 1561 que ella, apoyada por San Juan de la Cruz, comience su labor que la llevará a fundar la Orden de los Carmelitas Descalzos de San José (ocd). El primer convento para esta nueva Orden fue construido en la misma Ávila, aunque la oposición de la antigua orden fue muy dura. Y, en esa labor fundacional, y con similares contratiempos, continuó la santa hasta el fin de sus días.

Junto con su tremenda vida activa, Santa Teresa nunca descuidó su vida contemplativa y de oración hasta el punto de ser considerada una de las figuras más relevantes de la vida mística del catolicismo universal. Esa vida fue la que ella volcó en sus escritos y en su poesía, considerados, a la vez, como una de las cumbres de la literatura española.

Canonizada el 12 de marzo de 1622 por el Papa Gregorio XV y, el 27 de septiembre de 1970 fue proclamada por el Papa Paulo VI, junto a Santa Catalina de Siena, como Doctora de la Iglesia. Fueron las primeras mujeres a las cuales se les reconoció esa calidad. Más tarde se les va a unir Santa Teresita del Niño Jesús de Lisieux.

POEMAS:

Nada te turbe, nada te espante,
todo se pasa, Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
Solo Dios basta.

-0-0-

Vivo sin Vivir en mi

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

Un grito en silencio - TESTIMONIO POR LA VIDA MINEROS QUE ESTUVIERON ATRAPADOS EN LA MINA SAN JOSÉ

 






IMPACTANTE Y DECISIVO TESTIMONIO POR LA VIDA
MINEROS QUE ESTUVIERON ATRAPADOS EN LA MINA SAN JOSÉ PIDEN PIEDAD POR LOS NIÑOS QUE ESTÁN EN EL VIENTRE DE SUS MADRES

El Mercurio, Miércoles 12 de octubre de 2016, pág. A 2

Un grito en silencio
En la víspera de recordar el sexto aniversario del accidente de la mina San José y su exitoso rescate, nos es imperioso decir:

-Gracias, Chile, por la fuerza en la oración que protegió nuestra vida;

-por no dejarnos atrapados a 700 metros bajo tierra;

-por invertir recursos humanos para conseguir el rescate;

-por creer en el amor a la vida, especialmente en la nuestra.

A seis años de la terrible catástrofe minera de la San José, agradecemos a Dios y al pueblo de Chile por la energía de amor, de esperanza y de vida que recibimos durante los 70 días que permanecimos atrapados, que logró lo imposible gracias a que la Madre Tierra dio a luz a 33 hombres mineros que había refugiado, con amor, en su vientre.

Agradecemos a la Misericordia de Dios por habernos permitido la gracia de volver a nacer y encontrar vida y no la muerte.

Gracias, Chile, por la solidaridad, la dignidad y el respeto a la vida que remece fuertemente el corazón de toda su gente.

Rogamos a la Divina Misericordia que nuestro país siga conservando y protegiendo el derecho a la vida y que no vulnere a los que no tienen voz, a los que emiten un grito en silencio. A los que se les ha negado el derecho a existir.

Como chilenos, no aceptamos leyes que no respeten la vida humana, leyes que carecen de solidaridad y de amor.

Nos hace falta una reflexión más profunda sobre la importancia de existir. No quisiéramos imaginar qué hubiese sido de nosotros, los 33 hombres mineros, si aquel fatídico 5 de agosto la sentencia de muerte hubiera resultado nuestro único refugio.

Apelando a este hermoso sentimiento de amor que Chile manifestó para con nosotros, los mineros, hoy nos sentimos en la obligación de decir a los entes correspondientes que, como mineros rescatados, no deseamos que se atente contra la vida ni que se promulguen leyes que no permitan el derecho a vivir y a existir en Chile. Decimos un fuerte "No" a la ley de aborto.

Que el amor nos refugie, que la solidaridad sea nuestro amparo, y que Dios los bendiga por siempre.

Álex Vega; Ariel Ticona; Carlos Mamani; Carlos Barrios; Darío Segovia; Daniel Herrera; Edison Peña; Esteban Rojas; Florencio Ávalos; Franklin Lobos; Juan Carlos Aguilar; Luis Urzúa; Mario Gómez; Mario Sepúlveda; Omar Reygadas; Osmán Araya; Pablo Rojas; Pedro Cortez; Raúl Bustos; Renán Ávalos; Richard Villarroel; Víctor Zamora

¿QUE SIGNIFICA SER CRISTIANO?

 



Hace un par de días, en carta que reprodujimos en esta página, Monseñor Felipe Bacarreza, Obispo de Los Ángeles, hacía notar la inconsecuencia que significa que un Partido político se denomine "cristiano", como la Democracia Cristiana y, a la vez, que haga tabla rasa de contenidos fundamentales de lo que implica serlo efectivamente, como la defensa de la vida del que está por nacer; y que no es consecuente enarbolar el nombre Cristo y, a la vez, proclamarse como "no confesional". Termina Monseñor pidiendo que, para evitar confusiones, ese partido cambie su nombre. El senador Ignacio Walker responde que no hay tal confusión, porque la DC es un partido no confesional de "inspiración cristiana" y que, por lo tanto puede mantenerse al margen de las enseñanzas de la Iglesia Católica. Para Walker alguien como él puede proclamarse católico, pero que, al entrar en un partido como la D.C., puede dejar de lado su catolicismo y actuar -dice él- al servicio de la justicia en pro del bien común. Es fuerte, desde luego, esta conclusión, porque está afirmando que seguir una orientación católica puede llegar a ser contrario a las exigencias del bien común. En ese argumento, por lo demás, se asiló Mario Fernández, también D.C. y actual Ministro del Interior, para defender su apoyo al proyecto que propicia el aborto.

Lo que tanto Walker como Fernández olvidan es que ser cristiano no implica nada diferente a ser simple y plenamente humano. Así, si la Iglesia reprueba todo atentado contra la vida del que está por nacer, no es porque haya encontrado esa reprobación en un determinado libro sagrado o en la revelación de algún profeta, sin perjuicio de que ahí también pueda estar, sino porque lo enseña nuestra humanidad. Es decir, matar es anticristiano no porque lo diga la Iglesia, sino que ella lo dice porque es antihumano. Y lo mismo sucede con las políticas anticonceptivas o con aquellas que han impulsado la relativización y banalización de las promesas matrimoniales. La verdad sobre estos puntos no se encuentra en las estrellas sino en la profundidad de nuestra propia naturaleza.

Por eso, en fin, la Iglesia reprueba a un constructor no cuando construye al margen de las reglas que al respecto establecería la Biblia -que, de hecho no existen- sino cuando lo hace al margen de las reglas que la naturaleza enseña que deben orientar su conducta. Y lo mismo con los médicos, ingenieros, abogados y todos los profesionales. Lo que la Iglesia nos propone en su mensaje no es otra cosa -ni más ni menos- que vivir en plenitud nuestra humanidad individual y social, evitando lo que la puede destruir.

Sin embargo, Walker y Fernández insisten en que, a pesar de militar en un partido que enarbola el nombre de Cristo, pueden apartarse de las orientaciones de la Iglesia Católica, por estar cumpliendo "tareas de estado". Desde luego, en lo que se refiere al respeto de la vida de todas las personas desde que son tales hasta que naturalmente dejan de serlo. Pero, en los hechos así nos notifican de que dejarán de lado reglas mínimas que nos impone ciertamente nuestra condición de cristianos, pero que antes nos impone nuestra primaria condición de personas humanas.

El primer artículo de esta serie, de Walker, apareció en El Mercurio del 21/9/16:


Carta respuesta a Monseñor Baccareza de Ignacio Walker: (http://www.elmercurio.com/blogs/2016/09/27/45328/Coherencia-del-nombre-cristiano.aspx)

Carta respuesta a Ignacio Walker de Monseñor Baccareza: (http://www.elmercurio.com/blogs/2016/09/28/45351/Coherencia-del-nombre-cristiano.aspx)



Coherencia del nombre "cristiano" - por Felipe Bacarreza Rodríguez

 





Señor Director:

El adjetivo "cristiano" es confesional. Desde el siglo I designa a los discípulos de Cristo, como lo atestigua el Libro de los Hechos de los Apóstoles: "Estuvieron juntos (Bernabé y Saulo) durante un año entero en la Iglesia (de Antioquía) y adoctrinaron a una gran muchedumbre. En Antioquía fue donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de 'cristianos'" (Hechos 11,26). Desde entonces, el adjetivo "cristiano" designa a quien confiesa a Cristo como Dios. Declararse "no confesional" y, al mismo tiempo, "cristiano", es contradictorio. El senador Ignacio Walker (en su columna del 21 de septiembre) declara que el partido al cual él pertenece es "no confesional". Por coherencia y autenticidad, ese partido no debería llamarse "cristiano". Insistir en llamarse "cristiano" induce a error respecto de la identidad de ese partido. Eso es lo que hizo notar el obispo de Punta Arenas. El senador Ignacio Walker, en realidad, no hace más que darle la razón. El partido debería cambiar de nombre.

Por otro lado, el senador Ignacio Walker y otros de su partido se declaran católicos. Pero "católico" designa a un miembro de la Iglesia Católica, es decir, un cristiano que reconoce que Cristo fundó su Iglesia sobre Pedro y que la dotó de infalibilidad cuando enseña en materia de fe y moral. Debe definirse como "católico" solo quien adhiere a la enseñanza de la Iglesia Católica en esas materias. En cuanto al aborto, la enseñanza de la Iglesia Católica no admite vacilación: "La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida" (Catecismo de la Iglesia Católica, N. 2270). El Catecismo continúa: "Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la excelsa misión de conservar la vida, misión que deben cumplir de modo digno del hombre. Por consiguiente, se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde la concepción; tanto el aborto como el infanticidio son crímenes abominables" (N. 2271).

El derecho a la vida lo tiene la persona humana por ser persona. No lo tiene por estar sano o por haber sido concebido en determinadas condiciones; lo tiene todo ser humano como inherente a su naturaleza. La ley de aborto que se tramita en el Senado, que permitirá a las instituciones del Estado matar a un ser humano en el seno materno, aunque sea en esas tres causales excepcionales, lo que hace es negar que el derecho a la vida sea propio de la naturaleza humana. Y es la negación de este principio lo que abre la puerta al aborto libre. No es por desconfianza al adversario político que se teme la legalización del aborto a secas, como lo afirma la señora Sylvia Soublette de Valdés en su carta del 21 de septiembre; es por coherencia, porque, eliminado el principio del derecho a la vida, no se verá por qué se pueda matar en el seno materno a un ser humano y a otro no. Así ha ocurrido en todos los países que han legalizado el aborto.

+ Felipe Bacarreza Rodríguez
Obispo de Santa María de Los Ángeles

(Carta publicada hoy, 26-09-16 en El Mercurio)

ANDREA BOCELLI O EL TRIUNFO DE LA VIDA. UN HOMENAJE EN SU CUMPLEAÑOS

 





ANDREA BOCELLI O EL TRIUNFO DE LA VIDA. UN HOMENAJE EN SU CUMPLEAÑOS.

Andrea Bocelli nació un 22 de septiembre de 1958. Su nacimiento fue un triunfo de la vida, porque su madre, contra la opinión de los médicos que recomendaban un aborto, porque la criatura podía venir con algún tipo de invalidez, decidió tenerlo. De todas maneras, Andrea nació parcialmente ciego,y cuando tenía 12 años perdió totalmente la vista. Sin embargo, se dio maña para terminar sus estudios, para estudiar Derecho en la Universidad de Pisa y para recibirse de abogado. Pero, lo suyo era la música. Apenas pudo tomó clases de canto lírico con el gran tenor Franco Corelli y se consagró al canto. Ha cantado más de diez óperas completas, ha vendido cerca de 75.000.000 de discos y recorre el mundo en una carrera plena de éxitos.


Pero Andrea no olvida la decisión de su madre que le salvó la vida y, por eso, ha hecho del combate por la vida contra el aborto una de las causas más importantes de su vida, como lo demuestra el video que acompaña esta nota.

Los invito a oír algunos de los éxitos más descollantes de este cantante

- O sole mío (https://www.youtube.com/watch?v=Mwj6-4zGhJI)
- Nessum Dorma (https://www.youtube.com/watch?v=C4ZfMxE_8Og)
- Ave María de Bach (https://www.youtube.com/watch?v=6z6-OB7H9FE)

UNA MUERTE QUE CONTAGIA por el P. Felipe Berríos s.j.

 





El Padre Felipe Berríos s.j. y la defensa de la vida y de la madre de cara a la pretensión de legalizar el aborto.

A propósito del debate que ha provocado la iniciativa del gobierno de legalizar la comisión del aborto, conviene traer a colación uno de los textos más lúcidos que se hayan escrito acerca de esta materia. Corresponde a un artículo del Padre Felipe Berríos s.j. que nos complacemos en reproducir.

Gonzalo Ibáñez S.M.

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UNA MUERTE QUE CONTAGIA
por el P. Felipe Berríos s.j.

Al finalizar 2006, Inglaterra y el mundo entero se vieron sorprendidos por la noticia del envenenamiento de un ex-espía de la KGB. Para eliminarlo, inadvertidamente se le habría hecho ingerir una sustancia radiactiva, el Polonio 210. Una pequeñísima dosis de ese inodoro e incoloro radioactivo bastó para que todo tratamiento aplicado haya sido insuficiente y terminara con la muerte del ex-espía de 43 años. Pero, el material radioactivo no sólo tuvo efecto en él, sino que también contagió a las personas con quien tuvo contacto como también los lugares que frecuentó. La Agencia de Protección Sanitaria reveló que más de 450 personas llamaron para pedir asistencia, pero que sólo 18 fueron investigadas más en profundidad y que no revestirían peligro de muerte.

Mientras la investigación de este crimen aun ronda, paralelamente en nuestro país pequeños sectores de la sociedad plantean el aborto como un derecho de la madre. Todo ser humano tiene derecho a la vida independientemente de cómo se gestó, aun si la persona de quien depende para subsistir, mientras está en su vientre, no lo desea. La sociedad debe reconocerle ese derecho -al igual que lo hizo con todos quienes hemos nacido- y usar todos los medios necesarios para garantizarle la vida.

Pero, en este texto, sólo quiero centrarme en el planteamiento del aborto como "solución" de un "problema". Matar con el aborto es muy semejante a matar con el Polonio 210. Pues no sólo se mata a quien se desea eliminar, sino que también, al igual que la sustancia radioactiva, sigue en el tiempo matando a la madre y a quienes la rodean. Como muchos sacerdotes, me ha tocado aplicar como un "antídoto" a esta expansión radioactiva del aborto el perdón de Dios. Un perdón que no sólo lo da Dios sino también la creatura que fue eliminada y que ahora en El subsiste y que, como todo hijo, no quiere seguir viendo sufrir a su madre.
Como si hubieran ingerido una sustancia radioactiva, tres son los síntomas que a través del tiempo me ha tocado detectar en mujeres que están "contaminadas con el aborto". El más común de todos es quedar de nuevo y lo más pronto posible embarazada y así, de alguna manera, borrar lo anterior. Otro síntoma es que la mujer se castiga a sí misma ya sea engordando o adelgazando mucho, rapándose la cabeza o directamente auto agrediéndose corporalmente.

Pero, tal vez el síntoma más difícil de detectar, por ser el más sutil, es aquel en el cual la mujer, una vez realizado el aborto, pareciera que sigue su vida normalmente. Aparentemente ha racionalizado lo vivido y lo justifica. En otros casos, acudirá a un tratamiento psicológico o pedirá el perdón de Dios. Pero, al igual que el Polonio 210, el aborto la seguirá dañando y no le permitirá perdonarse o aceptar el perdón. Entonces, seguirá su vida en apariencia normal, pero todo lo contaminará con un profundo sentimiento de que no debe gozar, no debe ser ni hacer feliz a nadie.

La semejanza del aborto a una sustancia radioactiva está en que no sólo mata a la víctima directa sino que se expande a la madre y al final a toda la sociedad.

Antes de morir, el ex-espía de la KGB crudamente dijo "quiero sobrevivir sólo para mostrarles a esos bastardos que lograron atraparme, pero no atraparán a todo el mundo". Cuantos abortados quisieran sobrevivir no para vengarse de sus madres, sino para decirles que ellos las perdonan de todo corazón, pues ambos son víctimas del mismo crimen del cual la sociedad, de alguna manera, también es cómplice.

(Publicado en Revista El Sábado N° 438, p. 23, del 10 de febrero de 2007).

UN ESCÁNDALO CON PRECEDENTES Toma en la U. Alberto Hurtado - por Sergio García Valdés

 




Carta aparecida hoy en El Mercurio de Sergio García Valdés Abogado
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UN ESCÁNDALO CON PRECEDENTES
Toma en la U. Alberto Hurtado

Señor Director:

En carta suscrita recientemente por seis ex alumnos del Colegio San Ignacio, estos expresan airadamente su protesta en contra de la toma de la Universidad Alberto Hurtado por un grupo de estudiantes de ella, quienes -según los firmantes- habrían actuado con cobardía y violencia en contra de los principios del derecho y el respeto que debe existir en una universidad y en una sociedad democrática, cuya violación sufrieron dicha institución y su rector, un sacerdote jesuita.

Estoy enteramente de acuerdo con ellos, y me alegro de que hayan abogado por el cumplimiento de tales principios, en especial porque esta actitud significa un positivo y total vuelco a muchas de las actuaciones de la Compañía de Jesús en relación con temas del respeto y del derecho, hasta ahora y desde los años 60 del siglo pasado, como paso a demostrar.

En efecto, con ocasión de la toma en la Universidad Católica, en agosto de 1967, en la revista Mensaje, órgano oficial de la Compañía de Jesús, en el Nº 162, publicada pocos días después de ese grave hecho bajo el título "Reflexión Sobre un Conflicto Estudiantil", aparte de una apología que hace un columnista respecto de esta toma, el editorial dedica cinco páginas a justificar dicho acto de violencia, que fue el precedente de una impunidad que culminará con más de 5.000 tomas al 10 de septiembre de 1973. Dicho editorial expresa -entre otras alabanzas a los usurpadores- que "se justifica la huelga por grave que esta sea, para toda universidad. No solo se justifica sino que se hace necesaria. Si la autoridad duerme, hay que despertarla como sea, aún a base de remezones".

Luego agrega: "Felizmente, al lado de estos profetas de calamidades (se refiere a la prensa) que so pretexto de defender el orden y la autoridad están sobre todo defendiendo sus intereses económicos, se hace presente una juventud sana, idealista, dispuesta a luchar y sacrificarse por algo que los trasciende: la comunidad universitaria".

Concluye dicho editorial con estas palabras: "Por lo mismo nos parece errado afirmar que la autoridad ha sufrido en este conflicto. Sinceramente creemos que la autoridad ha sido purificada de sus rémoras y que ahora recién puede empezar a actuar con eficiencia y cumplir su misión de servicio comunitario. Para esto era necesario recrear la comunidad. Esto se ha logrado y es el gran saldo positivo de todo este conflicto".

Así, pareciera que cuando las personas e instituciones sufren en carne propia los desmanes y violencia, cambian de parecer.

Sergio García Valdés
Abogado

EN EL DÍA DE SU CANONIZACIÓN ORACIÓN DE SANTA TERESA DE CALCUTA

 





Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que tenga necesidad de alimento.
Cuando tenga sed, mándame a alguien que necesite de bebida.
Cuando tenga frío, mándame a alguien para que lo abrigue.
Cuando tenga un disgusto, ofréceme alguien para que lo consuele.
Cuando mi cruz se vuelva pesada, hazme compartir la cruz de otro.
Cuando me sienta pobre, condúceme hasta alguien que esté necesitado.
Cuando tenga tiempo, dame alguien a quien pueda ayudar unos momentos.
Cuando me sienta humillado, haz que tenga a alguien a quien alabar.
Cuando esté desanimado, mándame a alguien a quien dar ánimos.
Cuando sienta necesidad de comprensión de otros, mándame a alguien que necesite de la mía.
Cuando necesite que se ocupen de mí, mándame a alguien de quien tenga que ocuparme.
Cuando pienso sólo en mí mismo, atrae mi atención sobre otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos que, en todo el mundo,
viven y mueren pobres y hambrientos.

HACIA UN MUNDO SIN NIÑOS

 




Ayer domingo fue publicada la noticia de que el Premio Nacional de Ciencias fue asignado este año al Dr. Horacio Croxatto. El motivo principal: "Por el desarrollo de importantes métodos anticonceptivos que han revolucionado el campo de la reproducción humana y han beneficiado a millones de personas". Esto es, por decir lo menos, un colosal despropósito, porque el uso de estos métodos anticonceptivos ahí donde se han empleado masivamente ha provocado como principal resultado el de detener la natalidad y envejecer las poblaciones hasta el punto de que ciertamente hoy faltan los jóvenes para sostener a tanto viejo. Muchos de los que hace 40 años se dejaron alegremente seducir por los cantos de sirenas de los promotores de de estos métodos, hoy carecen de los hijos que los sostengan en su vejez y sobre ellos se alza implacable la espada de la eutanasia como única forma de "restablecer los equilibrios" entre el número de jóvenes y el número de viejos. ¿Son ellos "los millones" que se han visto beneficiados por estas políticas?

Si ha habido un crimen de "lesa humanidad" en el mundo contemporáneo ese es éste de la propaganda y promoción casi asfixiante del uso de estos métodos, porque al paso que vamos simplemente nos vamos a quedar sin humanidad. En Chile, no cabe la menor duda de que a ese fin nos dirigimos hasta el punto que, para el ex-presidente Ricardo Lagos, el principal problema que enfrenta el país es el de su estancamiento demográfico. Y la presidenta Bachelet ha dicho recientemente que no hay una suficiente renovación generacional que permita ni siquiera aproximarse a un sistema de reparto para mejorar las pensiones de los más ancianos ya jubilados.

Pero, el doctor Croxatto no se ha detenido en el desarrollo de métodos anticonceptivos, sino que ha ido más allá constituyéndose en uno de los principales impulsores de la iniciativa que apunta a legalizar la comisión de un crimen como es el aborto. Queda claro, pues, que la opción vital que lo alienta es la del combate contra la vida. Por una parte, para impedir que ella se materialice en la concepción de nuevos seres humanos o para, si ella logra materializarse, interrumpirla mediante el asesinato precoz de las creaturas que han resultado de los procesos de fecundación.

Muy mala señal es la que da esta asignación del premio de Ciencias y nos advierte que el gobierno no va a cejar en su estrategia contra la vida humana. Razón demás para insistir sin vacilaciones en la defensa y promoción de ella ahí donde pueda verse atacada. Es la supervivencia de nuestra patria la que está en juego.

Celebración por la vida - por Ignacio Sánchez D.

 





Celebración por la vida

Señor Director:

Hoy nos reuniremos frente a La Moneda hombres y mujeres de buena voluntad para manifestar nuestro compromiso por la vida desde la fecundación hasta la muerte natural. Esta celebración se realizará también en varias ciudades a lo largo y ancho de Chile. Será una fiesta familiar que va a reunir a miles de personas diversas, que se diferencian por su fe, por sus opciones políticas, por sus profesiones y oficios, por su situación social y cultural, por su etnia y raza, pero que tienen en común la opción decidida por el respeto a la vida, el primer derecho humano a proteger. Así, los que vamos a asistir queremos mostrar con fuerza a todo Chile que la defensa de la vida es nuestra opción y nuestro compromiso.

Como se sabe, el actual proyecto de ley de despenalización (o más bien de legalización) del aborto ha seguido su curso en el Parlamento. Las tres causales han sido ya analizadas en diversas instancias. Hemos explicitado que en la primera causal -riesgo materno- la ley actual contempla el proceder médico adecuado para proteger la salud de la madre. En la segunda y tercera causal, el cuidado y la dignidad de la vida del niño que está por nacer y el acompañamiento y apoyo a la madre deben ser focos clave del apoyo de la sociedad. En estas tareas de respeto y cuidado a la vida estamos comprometidos en la UC, con propuestas claras de soporte a las madres.

Es necesario insistir una vez más en la defensa de la vida de ambas personas, que están íntimamente relacionadas. Por una parte la madre que sufre un embarazo vulnerable, con dolor, desolación y a veces abandono. Por otra parte, el niño que está en gestación, que es una persona y merece la dignidad de todo ser humano. Así, es preciso insistir en el valor del cuidado de la madre y del respeto del derecho a vivir del niño que está por nacer, el más inocente y vulnerable de todos. Proteger ambas vidas es cuidar un derecho esencial. Una sociedad desarrollada se reconoce por respetar la vida, el primer derecho humano.

El derecho a la vida debe ser respetado desde la fecundación hasta la muerte natural. Desde el inicio de la vida, todos estamos llamados a reconocer la dignidad como un valor intrínseco a toda vida humana, con un destino trascendente. La celebración de hoy es un llamado a cuidar la vida de los más vulnerables, de quienes más nos necesitan.

Ignacio Sánchez D.
Rector, Pontificia Universidad Católica de Chile

DEL HORROR A LA SANTIDAD: VIDA Y MUERTE DE SAN MAXIMILIANO KOLBE

 



Hoy 14 de agosto se cumple un nuevo aniversario de la muerte del P. Maximiliano Kolbe de la Orden de Frailes Menores (o.f.m.) más conocidos como "franciscanos". Su muerte, el 14 de agosto de 1941 en el Campo de Concentración de Auschwitz, al lado de Cracovia en Polonia, constituyó una expresión de la más terrible crueldad e inhumanidad. Recordemos que el 3 de septiembre de 1939, la Alemania de Hitler invadió Polonia dando origen así a la enorme tragedia que fue la Segunda Guerra Mundial. En la fecha que hoy recordamos los ejércitos alemanes avanzaban raudos por las estepas rusas precedidos por una fama de total invencibilidad. Todo el mundo estaba atento a las noticias del frente y nadie sabía ni se preocupaba de lo que estaba sucediendo al interior de los países derrotados por las fuerzas invasoras. De hecho, los campos habilitados, en principio, para recibir a prisioneros de guerra, fueron rápidamente ocupados por gente que ahí caía por los más diversos motivos; en especial, víctimas de una política de implacable racismo, sobre todo cuando se trataba de miembros de la comunidad judía. Auschwitz fue uno de esos campos, tal vez el más tristemente famoso. En él cayó, junto a miles de sus compatriotas, el P. Kolbe. Este, aunque polaco por el lado de su madre, era de origen alemán, por el lado del padre. De nada le sirvió.

La vocación y el ministerio sacerdotal del P. Kolbe estuvieron marcados por una profunda devoción mariana que él volcó sobre todo en el trabajo con la juventud. Fue, sin duda, lo que le acarreó problemas con los invasores desde el primer momento y lo que en definitiva lo llevó como prisionero a Auschwitz. Su martirio es bien conocido. Habiéndose fugado uno de los prisioneros, sin que fuera posible recapturarlo, la autoridad del campo ordenó dar muerte, como represalia, a diez de los otros prisioneros elegidos al azar. Uno de ellos, al oír su nombre, clamó desesperado qué iba a ser de sus hijos y de su esposa. Fue entonces que el P. Kolbe, que estaba cerca, y que no había sido elegido, dio un paso al frente y pidió que, en vez de aquel, fuera él a quien tomaran y dieran muerte. Después de algunas vacilaciones, el oficial alemán aceptó y fue así como el P. Kolbe y los otros nueve prisioneros fueron llevados al lugar de su suplicio, una cámara donde fueron dejados para que murieran de hambre. Sin embargo, él y otros dos prisioneros resistieron más allá del plazo estipulado por lo que les fue inyectada una sustancia tóxica que sí les causó la muerte. De esta manera el P. Kolbe dio testimonio de lo que Cristo en su momento enseñó y que, más adelante, practicó: "No hay amor más grande que éste: dar la vida por sus amigos" (Jn 15, 13).

Beatificado por el Papa Paulo VI, fue canonizado por su compatriota el Papa Juan Pablo II el 10 de octubre de 1982.


S.S. BEATO PAULO VI (1897-1978)

 




En un día como hoy, pero de 1978, falleció el Papa Paulo VI, nacido como Gian Battista Montini y así terminó uno de los pontificados más controvertidos de los últimos años de la Iglesia Católica. A él le correspondió suceder a S.S. Juan XXIII (hoy día San Juan XXIII) el día 21 de junio de 1963 quien, poco antes, había de convocado al Concilio Ecuménico Vaticano II en 1981. Estando éste, pues, en plena realización, se produjo el cambio de Papa. A Paulo VI le correspondió terminarlo y proceder a la aplicación de sus resoluciones. Pero, le correspondió asimismo hacer frente a las oleadas de revolución que llegaron a golpear las puertas de la Iglesia. La mal denominada Teología de la Liberación y movimientos como el de los Cristianos para el Socialismo encontraron su origen en esas circunstancias. También debió hacer frente a sectores que bajo el pretexto de defensa de las tradiciones de la Iglesia se negaban a acatar muchas de las resoluciones y textos del Concilio, como la Declaración sobre la Libertad Religiosa. Y que se opusieron a los cambios litúrgicos, en especial referentes a la Misa y al uso de las lenguas vernáculas. Su principal figura fue Monseñor Marcel Lefevbre.

Este Papa inició los viajes al extranjero que, después, continuó con tanto éxito Juan Pablo II. Hizo suyas muchas de las preocupaciones contingentes del momento y que expresó, entre otros documentos, en su encíclica Popolorum Progressio. Pero. también asumió una resuelta posición frente al uso de los anticonceptivos artificiales que comenzaban a ser distribuidos masivamente. Contrariando la opinión de la comisión designada para estudiar las consecuencias morales de su uso, Paulo VI promulgó en 1968 su famosa encíclica Humanae Vitae que, no más vio la luz, recibió andanadas de ataques porque su posición fue clara y precisa: 

"En conformidad con estos principios fundamentales de la visión humana y cristiana del matrimonio, debemos una vez más declarar que hay que excluir absolutamente, como vía lícita para la regulación de los nacimientos, la interrupción directa del proceso generador ya iniciado, y sobre todo el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas.

Hay que excluir igualmente, como el Magisterio de la Iglesia ha declarado muchas veces, la esterilización directa, perpetua o temporal, tanto del hombre como de la mujer; queda además excluida toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación.
Tampoco se pueden invocar como razones válidas, para justificar los actos conyugales intencionalmente infecundos, el mal menor o el hecho de que tales actos constituirían un todo con los actos fecundos anteriores o que seguirán después y que por tanto compartirían la única e idéntica bondad moral. En verdad, si es lícito alguna vez tolerar un mal moral menor a fin de evitar un mal mayor o de promover un bien más grande, no es lícito, ni aun por razones gravísimas, hacer el mal para conseguir el bien, es decir, hacer objeto de un acto positivo de voluntad lo que es intrínsecamente desordenado y por lo mismo indigno de la persona humana, aunque con ello se quisiese salvaguardar o promover el bien individual, familiar o social. Es por tanto un error pensar que un acto conyugal, hecho voluntariamente infecundo, y por esto intrínsecamente deshonesto, pueda ser cohonestado por el conjunto de una vida conyugal fecunda."

Paulo VI fundamentó su conclusión recordando que el fin unitivo y el fin procreativo del acto sexual son inseparables, por lo que la negación de este último fin rebaja a las personas, termina destruyendo el amor conyugal, provoca un descenso apabullante de los nacimientos y convierte a la sexualidad en un juguete abierto a los usos más aberrantes. Los hechos no han dejado de dar la razón al Pontífice. Especialmente en nuestra patria.

A las Iglesias Evangélicas se les agotó la paciencia

 




Definitivamente, la paciencia se agotó. Es lo que da cuenta la noticia que compartimos, aparecida en El Mercurio del pasado 28 de julio (C 5). Las Iglesias evangélicas se han decidido a tomar el toro por las astas. Lo cual significa que no esperarán la ofensiva gobiernista destinada a socavar los cimientos de la personalidad, de la familia y del matrimonio, sino que ensayarán de adelantarse ingresando en el mundo de la política para defender los reales valores de nuestra condición humana. No somos una especie de plasticina abierta a cualquier forma que se le quiera dar. Somos, al contrario, seres dotados de una naturaleza cuyo respeto es condición sine qua non de nuestra personal realización humana. Así, por ejemplo, el reconocimiento -y no invento- de que entre las personas hay infantes, menores, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos a los cuales no se les puede tratar indiferenciadamente. Así. el reconocimiento de que no es lo mismo ser varón que ser mujer -sin perjuicio de una igual dignidad- y que, para una persona singular, no da lo mismo buscar complemento con uno u otra. Así, con el respeto irrestricto de la vida del ser humano desde que comienza a serlo, en el momento mismo de la fecundación de un óvulo femenino con un espermio masculino, hasta su muerte natural, denunciando al aborto y a la eutanasia como prácticas diametralmente contrarias a este respeto. La religión cristiana y los textos sagrados que le dan base se acuerdan con esta visión de la humanidad de cada uno. Por eso es que estas Iglesias se han sentido interpeladas -o, más bien, provocadas- por este programa del gobierno. Y, porque se toman en serio su misión, es por lo que han recogido el guante y han decidido salir a la cancha a combatir por sus ideales. Todo un orgullo para nuestra patria. 

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